LAS HURDES
Cuna de mitos y leyendas.
Con paisajes serranos
que el silencio los cubre,
y en su seno se aprietan
laborados bancales,
que tus hombres
arañan a la tierra.
I I
Tierra que fuiste oprimida
y en tu cárcel lloraste
rezando al cielo,
con tu palabra viva
pregones de deseos.
¡Ay, pregones!. Pregones
que nunca se escucharon.
Y truncados, cansinos e ignorados
-entre tomillos-
los sepultó la niebla.
I I I
Tierra hurdana:
Tú, con cadenas de vigilias
y de esperas,
soportas el dolor
del olvido mezquino;
afrontas mil combates
y triunfas del destino.
De tus noches
huyeron los fantasmas.
Los brezos y las jaras
custodian los caminos
Y sorbo a sorbo,
de sueños y esperanzas
fuiste llenando
el pozo de tu alma.